Uno
de los problemas que provoca mayor número de visitas a las urgencias veterinarias en Torrelavega
son las picaduras de
procesionaria del pino, una variedad de orugas que suele aparecer en los
bosques y jardines al comienzo de la primavera. Este tipo de oruga es muy fácil
de identificar pues caminan por el suelo formando una larga hilera mientras la
colonia va buscando un nuevo árbol donde colocar su nido.
El peligro de estas orugas es que cada una de ellas tiene miles de pelos con un
veneno urticante que es muy peligroso para los perros. El perro, curioso, trata
de acercarse a esta inusual fila de orugas y, al acercarse a olisquearlas, las
orugas se defienden lanzando sus pelos como si fueran dardos envenenados. El
efecto del veneno es inmediato, especialmente en las zonas húmedas como la boca
la lengua o la trufa. Inmediatamente empezará a tocarse el hocico con las patas
y a salivar profusamente. En sólo unos minutos la lengua se le empieza a
hinchar y empiezan a parecerle llagas en donde cada uno de los pelos lanzados
por la oruga ha impactado con su piel.
Si tu perro se ha lanzado a olisquear una fila de orugas no pierdas un solo
segundo y tráele corriendo a nuestras urgencias
veterinarias en Torrelavega, un solo minuto de retraso puede suponer la
muerte del animal porque la inflamación que le ha empezado en la lengua puede
trasladarse rápidamente a su garganta e impedirle la respiración. En la clínica
procederemos a inyectarle rápidamente antiinflamatorios y antihistamínicos
hasta reducir el efecto del veneno de las orugas.
Si te encuentras con una fila de procesionaria en el parque por donde
habitualmente paseas, llámanos a la Clínica
Veterinaria Besaya
y nos encargaremos de avisar a las autoridades para que
eliminen la invasión.